La condición básica para que una entidad financiera conceda un préstamo o crédito es que tenga la convicción de que pueda ser reembolsado sin incidencias en el plazo y condiciones pactadas. Para lo cual analizan los ingresos periódicos del cliente, su situación financiera y patrimonial, como la estabilidad en la percepción de las rentas. Además la entidad debe preveer las posibles contingencias que puedan surgir durante la duración del préstamo o crédito, para lo que pueden pedir uno o varios avalistas complementarios al titular del préstamo, así como un seguro de amortización, ya sea por fallecimiento, enfermedad, desempleo o cualquier otra causa que pueda ocasionar dificultades del pago del crédito. También suelen pedir domiciliar la nómina y algunos recibos, esto aumenta la confianza y la estabilidad de los ingresos. |